domingo, 21 de septiembre de 2008

Toma la iniciativa, domina y emprende la acción

Cuando realizamos una intervención policial, esta viene derivada de un suceso que los malos inician en un primer momento, recordemos que los malos van por delante, nos llevan ventaja, tomando la iniciativa en la mayoría de las intervenciones acortaremos estas distancias.
Tomar la iniciativa en una intervención no quiere decir que se actúe de forma arriesgada , elocuente, tenemos que tomar una serie de medidas, valorando el riesgo.

Durante nuestra larga jornada de trabajo, normalmente solemos pensar que estamos preparados para actuar, que lo sabemos todo, estamos deseando recibir algún aviso.
Una vez se produce el aviso, llegamos al lugar y a la hora de intervenir podemos quedarnos paralizados, por diferentes motivos que no entro a explicar para no extender demasiado el texto.

Tengamos presente que si ya vamos con desventaja cuando recibimos un aviso y encima nos bloqueamos o paralizamos, acabamos con las pocas posibilidades que nos quedan para tomar la iniciativa y resolver la situación sin que nos cueste la vida en ello.

Partiremos de la base que realizar una intervención sea del tipo que sea es un objetivo, tenemos una misión para lograrlo en la que intentaremos no salir mal parados, ( tengamos presente la legislación por encima de todo )

En una intervención sabemos que tenemos que hacer, pero nos frenamos, nos quedamos paralizados, nos sentimos inseguros, llegamos a sentir miedo etc....

Cuando esto nos pasa tenemos que preguntarnos: ¿Qué es lo que nos frena para alcanzar nuestro objetivo?.

La indecisión y la postergación son dos de los principales obstáculos en la consecución de nuestros objetivos. El exceso de análisis suele ser otra buena excusa para no tomar la iniciativa.
Nosotros mismos nos auto convencemos de no comenzar tomando la iniciativa, somos nuestro propio enemigo, recurrimos a diferentes tipos de pensamientos, nos ponemos excusas el tipo;

- NO voy actuar para el bajo sueldo que me pagan, arriesgando mi vida.
- NO quiero problemas, no actúo, me encuentro solo de servicio.
- NO es de mi competencia este caso, prefiero mirar hacia otro lado.
- Para que actuar y jugarme el tipo, no me lo agradecen.
- NO actúo, mejor no hago nada que luego los jueces no lo ven de la misma manera etc.....

Puedo poner miles de ejemplos, aunque en ocasiones sean ciertos nuestros sentimientos, los estamos poniendo como excusa anteponiéndolos para no actuar, pensemos que el no actuar nos puede hacer más mal que bien repitiendo este tipo de frases en nuestro interior, pero recordemos que nos pagan para cumplir con la legislación vigente, el no actuar, se este en el estado de ánimo que se este, nos puede costar nuestro puesto de trabajo, también nos puede costar la vida, estamos obligados hacerlo según nuestras Leyes. (Quiero evitar que este texto se incluya articulado de las leyes en vigor para no hacer una pesada lectura del mismo, por ello no se adjuntan ). Una vez que metamos la pata le contamos al Juez, que no actuamos por miedo o frases del tipo que pongo como ejemplo arriba. Evidentemente no cabe excusa de ningún tipo, por lo tanto vamos a trabajar evitando este tipo de malas ideas interiorizadas que nos perjudican.

Muchas veces tratamos de convencernos de que es mejor quedarnos en un estado como el de antes de recibir un aviso, conocido y seguro, que correr el riesgo de enfrentarnos a las consecuencias desconocidas, esta fase de incomodidad actúa como elemento de disuasión para iniciar la acción, el miedo al fracaso nos inhibe; pensamos que emprender la acción en una intervención es más doloroso que no actuar.

A veces nos quedamos esperando a que nos llegue la motivación para iniciar una tarea, pero la motivación no llega por arte de magia, en una intervención policial se da este suceso, "primero no viene la motivación, sino la acción productiva". Por eso es tan importante dar el primer paso, tanto si nos apetece como si no, cuando empezamos a lograr objetivos, entonces sí que nos sentimos motivados para continuar trabajando y cuanto más a menudo tomamos decisiones, más fácil nos resulta hacerlo.

Queremos tener todas las variables bajo control antes de dar el primer paso. Pero el control es una ilusión; esa situación no llega nunca.

"Si queremos sentirnos cómodos, tener el control y actuar con eficacia, confianza y valentía, primero debemos sentirnos incómodos, no tener el control y actuar de una manera incompetente, sin confianza..."
Dryden, W. Beating the comfort trap, Londres, Sheldom, 1993

Planificar es necesario, pero si nos quedamos atrapadas en esta fase y no actuamos, estamos perdiendo oportunidades, no olvidemos que la velocidad y celeridad con la que actuemos es esencial para una resolución correcta de la situación.

Empezaremos por acortar el lapso de tiempo que transcurre entre planificación y acción; una vez te hayas propuesto un objetivo, empieza lo antes posible, céntrate en los resultados que esperas conseguir, sólo podremos estar seguros de que hemos tomado la decisión correcta a posteriori, evaluando su resultado, si estamos bien preparados tanto físicamente como mentalmente, actuando con las ideas claras, en definitiva confiando en nuestra preparación y capacidad. Si emprendes la acción y te equivocas, siempre puedes integrar esta experiencia de cara al futuro. Eso es mucho mejor que lamentarse eternamente por lo que podías haber hecho y no hiciste, tener que lamentar que al demorarnos y quedarnos paralizados decidiendo si actuar o no, como empezar a manejar la incidencia y que por ello nos cueste la vida esa demora.

AUTOR: COCHISE:ADMDOR.COPSLOCALES-AGENTE DE PL.
FUENTE: www.copslocales.com

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